Hace un año y pocos meses tuve la suerte de vivir una gran experiencia en los fogones de la conocidísima Cuisine et Santè, en Saint Gaudens, Francia. Antes de este viaje, en otras ocasiones, durante algunos años estuve planeando ir, pero por una cosa o por otra, nunca podía realizar el viaje. ¡Hasta que, por fin se alinearon los astros!


En Cuisine et Sante

Para los estudiantes, practicantes y seguidores de la alimentación energética, viajar a Saint Gaudens y vivir no menos de 10 días en Cuisine et Sante, se ha convertido en tradición. Es como una peregrinación “obligada” (más bien deseada) de todos los que nos hemos acercado a este tipo de alimentación y de vida.

Allí tuve la suerte de cocinar junto a los demás compañeros un plato elaborado con las deliciosas calabazas Potimarron. En Francia son más conocidas y fáciles de encontrar que es España. Si no las has comido nunca, te animo a que las pruebes, te van a conquistar. Es más, si tienes terreno en tu casa o participas en algún huerto urbano, te recomiendo que plantes semillas de esta calabaza.

De hecho, como es España no es tan fácil encontrarlas, no quise perder la oportunidad de guardar algunas de las semillas de las calabazas que estábamos usando en la cocina. Esas semillas viajaron a España, se quedaron en algún lugar entre mis pertenencias, y, entre ellas, han vivido dos mudanzas.

Pues bien, después de 15 meses, ¡he encontrado las semillas!

No sólo las he encontrado, sino, que las he germinados y, ¡están muy vivas!

Así que, aquí os comparto las semillas de Calabaza Potimarron, que viajaron desde los fogones de Cuisine et Sante, ahora, ya germinadas.

A continuación, podéis descubrir curiosidades de esta calabaza que:

  • ¿se come la piel?
  • ¿no es una verdura ni una hortaliza?
  • ¿son americanas y japonesas a la vez?
  • ¿se pueden comer crudas?

 

Origen de las Calabazas (cucurbitácea)

El origen de la calabaza permanece aún en el aire ya que existen dos hipótesis sobre su posible lugar de nacimiento hace 5.000 años: América y Asia Meridional.

Su nombre aparece entre las hortalizas nombradas por egipcios y existen pruebas de que también eran conocidas por los romanos, quienes la mezclaban con miel para ayudar a digerir las inmensas cantidades de carne que ingerían en sus grandes festines.

Los estudios indican que ya la cultivaban los egipcios y hebreos, además, podemos encontrar menciones de sus cultivos en los textos antiguos.

Es posible que su introducción en el continente americano se produjera a través de Asia, llegando hasta América Central, extendiéndose con rapidez hacia el norte y el sur. Más tarde, durante los primeros tiempos de la Edad Moderna, los españoles la traerían hasta Europa, propagándose su cultivo entre los países de clima más cálido.

 

Origen de la Calabaza Potimarron (cucúrbita máxima)

Pero si nos centramos concretamente en la variedad que os muestro hoy, la información que encontramos sobre su origen es la siguiente:

La llamada Potimarron, es oriunda de la isla de Hokkaïdo en el norte de Japón, es el pariente elegante de la calabaza. Se dice que Georges Ohsawa, filósofo japonés y creador de la macrobiótica, introdujo en occidente en el año 1957 sus semillas y se adaptaron rápidamente a nuestro clima.

La calabaza Potimarron destaca por la suavidad de su textura, su exquisito sabor y su buqué a castaña, (del francés «marrons glacés»), su nombre en francés es la contracción de potiron y marrón, lo que significa «castaño con sabor a calabaza».

En inglés, se conoce como «red kuri squash» o «Japanese squash», pero también como «baby red hubbard squash» o «uchiki kuri squash». En Gran Bretaña, recibe la denominación «onion squash» y en Francia, «potimarron».

Sus indudables propiedades permiten que se la considere como alimento «gourmet» de la gastronomía.

Propiedades de esta Verdura-fruta

Esta “verdura-fruta” (aunque comúnmente se le considera verdura, botánicamente es una fruta) es una fuente de vitaminas, A, B, C, D, E, oligoelementos (fósforo, potasio, silicio, sodio, calcio, magnesio, hierro, etc.), ácidos aminados, ácidos grasos insaturados, almidón, y azucares naturales. Destacando la presencia de caroteno, reconocido como el antioxidante por excelencia.

Además, está muy indicada para dietas de control de peso gracias a su alto contenido de agua y su bajo aporte calórico. También tiene fibra, que ayuda a prevenir el estreñimiento.

Pertenece a la familia de las cucurbitaceae (cucúrbita máxima) y muestra un color más intenso que las calabazas que conocemos, más rojizo. Su carne es igualmente amarilla anaranjada y su textura es harinosa y cada pieza puede pesar unos dos kilos.

De aspecto es pequeñita, tiene forma como de bombilla, la corteza muy fina y su sabor recuerda al de las castañas, sobre todo si se prepara al horno. En Francia donde se ha instalado como manjar de invierno.

En la cocina nos permite hacer todo tipo de elaboraciones, como las demás variedades del género cucurbita, asada, gratinada, en ensaladas, en cremas o purés, en repostería…, resulta una delicia en su textura y sabor.

Al contrario de las otras calabazas, el potimarron no necesita ser pelada. Solo se vacían sus semillas y a cocinar. Aunque esta variedad también la puedes usar en crudo en ensaladas.

Calabaza – sabor dulce – elemento tierra

CICLO 5 ELEMENTOS - puro gozo

En medicina tradicional china, durante el verano tardío (elemento tierra) se considera el momento ideal para armonizar el sistema digestivo (bazo-estómago) y reconstituir el organismo.

El sabor del elemento tierra que ayudará a armonizar nuestro sistema digestivo es el dulce, pero, un dulce natural, como el presente en los alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, que nos garantizan unos niveles de glucosa en sangre regulares.

Y ese dulce al que nos referimos lo encontramos por ejemplo en estas deliciosas calabazas, entre otras verduras y frutas.

 

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